septiembre 09, 2008

La nada


Michael Ende nació en 1929 y creció con el nacionalsocialismo. Padeció la tragedia de la guerra, experiencias que contribuyeron a afianzar el anhelo de belleza, humanidad y armonía que refleja en su mundo de fantasía.

Ende, que había estudiado en la Escuela de Teatro de Cámara de Munich y fue actor profesional y crítico de cine, se dedica por entero a la literatura en la década del 60.

Sus obras más recordadas son Momo (donde los personajes malvados roban el tiempo a las personas) y La historia interminable.

Fragmento de “La historia sin fin”

- No moriré tan fácil, soy un Guerrero.

- Si eres Guerrero, pelea con la Nada.

- Lo haría, pero no pude cruzar los límites de Fantasía. (Gmork rió estrepitosamente).

- No le veo la gracia.

- Fantasía no tiene límites...

- Eso no es cierto, mientes!!!

- Niño tonto, no sabes nada de la historia de Fantasía. Es el mundo de las Fantasías humanas. Cada parte, cada criatura, pertenecen al mundo de los sueños y esperanzas de la humanidad. Por consiguiente, no existen límites para Fantasía...


- ¿Y por qué está muriendo entonces...?

-Porque los humanos están perdiendo sus esperanzas y olvidando a sus sueños. Así es como la Nada se vuelve más fuerte.

- ¿Qué es la Nada?

-Es el vacío que queda, la desolación que destruye este mundo y mi encomienda es ayudar a la Nada.

- ¿Por qué?

-Porque el humano sin esperanzas es fácil de controlar y aquél que tenga el control, tendrá el Poder.


En el ambiente de los años sesenta en Alemania reinaba la reivindicación a ultranza del realismo y de textos comprometidos socialmente. La crítica oficial afirmaba que sólo los libros de efecto didáctico en política y en la crítica social constituían la verdadera literatura. Todo el resto era descalificado como escapista o literatura de evasión. Sobre todo la literatura "fantástica". Algunas de sus novelas sin embargo fueron censuradas y varias galardonadas con los premios más prestigiosos al tiempo que se convertían en un impresionante éxito editorial y servían de base para películas de gran aceptación popular.

Pero lo más interesante es que estos cuentos, aparentemente inocentes o fantasiosos (“para chicos”) tienen un trasfondo completamente filosófico. Preguntar al Tiempo si es la Muerte, pensar en la infinita imagen de un espejo que se mira en otro espejo, o la misma idea de la nada, son cosas que dan que pensar.

Lo cierto es que en la época en la que vivimos no vienen nada mal volver a ciertas cuestiones que, aunque parezcan muy abstractas, tienen que ver o afectan el modo diario de conducirnos. Esperemos que el Poder y la Nada no se apoderen de nuestra sociedad. Pensemos en el vocabulario acotado de los jóvenes que votaron por primera vez (que son muchos). Pensemos que el lenguaje es claramente una herramienta para pensar y que si no se lo tiene, la dominación cultural, ideológica, la escasa representación democrática, el no poder advertir que a través de una falsa promesa les están comprando el voto, ganan terreno.
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la imagen pertenece al padre de Ende, pintor surrealista

10 comentarios:

Juan D. dijo...

Hola Laura! con el tema del lenguaje iría más allá y diría que es el pensar mismo; cuántas palabras usamos, cuáles, cómo; eso no será totalmente determinante pero nos dirá mucho de nuestro pensamiento; ah, sobre la Nada, bueno, claro, lo interesante es que la Nada no es nada, algo es, pero qué? algún griego cuyo nombre no recuerdo decía que es lo que no se puede pensar.

beso

Juan

Laura dijo...

juan: claro, a menos palabras menos pensamiento, o al menos menos riqueza de pensamiento. Es importante recordar eso. Creo que la Nada es una mezcla de....la indiferencia, el desinterés, el egoísmo.
saludos!

Emiliano dijo...

"La ficción es y será mi única realidad" dice una canción de HEROES DEL SILENCIO. Idea sacada de Antonin Artaud.
Apoyo totalmente eso de que las historias supuestamente infantiles, no son totalmente infantiles. Y si fueran totalmente infantiles ¿no es acaso cuando somos niños, que tenemos nuestra entera inocencia a flor de piel y ninguno de los miedos y barreras que nos vamos poniendo a medida que crecemos?
LA HISTORIA SIN FIN, junto a LEYENDA y otras tantas películas de ese estilo, siguen siendo hermosas, aunque sea hoy un adulto. O los dos libros de Alicia. Sugiero que nunca acabemos las lecturas de esos textos, para que nuestra inocencia no se estanque y nos devore LA NADA.
Sdos.

Laura dijo...

emiliano: así es, no sólo perdemos inocencia sino que perdemos la capacidad de imaginar algo diferente, nos hundimos en el sentido común y luego nos damos cuenta de que, cuando niños, éramos tal vez más sensibilidad crítica que ahora (el cinismo adulto no siempre nos hace críticos, muchas veces no amarga la vida).
saludos!

Freaky One dijo...

me acuerdo cuando leí ese libro.
fue hace ya un tiempo, pero todavia lo recuerdo, encerrado todo el día en mi habitación mioentras todos mi amigos pateabn un par de medias en la vereda.

peter greenaway dixit: deje de hacer documentales y empece a hacer ficción, porque me canse de mentir. solo quiero decir algunas verdades.

Laura dijo...

freaky one: yo recuerdo haber pasado horas de mi adolescencia releyendo "El espejo en el espejo" (un cuento de Ende) porque me atrapaban sus imágenes (y era un poco morboso también).
gracias por pasar
saludos!

Juliana F. dijo...

Increible. El año pasado volví a ver "La historia sin fin" y no podía creer que la haya visto en mi infancia tantas veces. Está dedicada a gente grande y sus miedos a la nada y sus perdidas de fantasias.

Laura dijo...

juliana f: a mí me pasó lo mismo, uno "de grande" ve las cosas con una mirada diferente y agradece haber conocido de niño aquello que va formando parte de un valioso capital cultural, aunque en ese momento no nos diéramos cuenta.
saludos!

¨ dijo...

otra cosa fantastica, es el hecho sobre el que llama la atencion: sino se le pone a nombre a (la) fantasia, entonces avanza la nada destruyendolo todo. ese es el secreto jugar, divertirse. divertirse, di-versiore: dar distintas versiones de uno. es decir, juagr a ser otro. la fantasia como supremacion de la aventura de la exploracion de ser si-mismo. lindo blog

Laura dijo...

Eso es justamente lo que se pierde, y sobre todo , con el pasar de los años, la capacidad de pensar y mirar las cosas de otra manera, de imaginar otros mundos y posibles.